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Nota de prensa en Portafolio Colombia - Enero 2026

Portafolio: Aumentos en los costos logísticos empujan a las empresas colombianas hacia modelos digitales en el 2026

Nota publicada en Portafolio sobre la implementación tecnológica en la logística colombiana en 2026

Extraído del artículo de Portafolio.com

La logística empresarial en Colombia avanza hacia un escenario de mayor digitalización, automatización y uso intensivo de datos de cara a 2026, en un contexto en el que los costos logísticos siguen representando una proporción relevante de la facturación y las empresas enfrentan presiones crecientes por eficiencia, rapidez y control operativo

Así, la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial, los sistemas de gestión de transporte y las herramientas de trazabilidad se perfila como un eje central para responder a un mercado más exigente y competitivo.

Según la última Encuesta Nacional de Logística, en Colombia las empresas destinan en promedio $15,6 de cada $100 facturados a actividades logísticas, una cifra que refleja el peso de estas operaciones en la estructura de costos y la necesidad de optimizar procesos. 

En este contexto, la transformación digital aparece como uno de los principales retos y, al mismo tiempo, como un factor clave para mejorar el desempeño de las cadenas de suministro. De acuerdo con el mismo estudio, el 23,4% de las empresas ya utiliza herramientas de rastreo y seguimiento de pedidos, mientras que otras organizaciones se encuentran en etapas iniciales de adopción de datos, automatización y trazabilidad para reducir tiempos y mejorar la calidad del servicio.
 
“La logística está entrando en un ciclo en el que la eficiencia deja de ser una ventaja competitiva y se convierte en un requisito mínimo para sobrevivir. El 2026 traerá un escenario aún más exigente: más competencia por precio, clientes que esperan más inmediatez, presión por sostenibilidad y una aceleración operativa la cual pueden alcanzar las empresas con el aprovechamiento de la tecnología”, aseguró Juan Angel, country manager de Colombia para Drivin, un software de transporte enfocado en la planificación de rutas, la trazabilidad de entregas y el control de flota vehicular

 

Visibilidad operativa como eje de control logístico

Uno de los cambios más relevantes en la logística empresarial es la evolución del concepto de visibilidad. Para 2026, la visibilidad deja de limitarse al seguimiento básico de pedidos y se orienta hacia modelos más avanzados que permiten anticipar eventos y tomar decisiones preventivas. Se estima que más del 70% de los retrasos logísticos podrían evitarse mediante sistemas capaces de detectar anomalías en tiempo real, lo que ha impulsado la adopción de plataformas que integran información operativa de forma continua.
La visibilidad predictiva se convierte así en una herramienta para identificar posibles retrasos, desvíos de ruta, sobrecostos o riesgos antes de que se materialicen. Este enfoque permite a los equipos logísticos actuar con mayor anticipación y ajustar la operación de manera dinámica, en lugar de reaccionar cuando el problema ya se ha presentado. En un entorno con mayor congestión urbana, variabilidad en las condiciones de transporte y expectativas más estrictas por parte de los clientes, contar con información oportuna se vuelve un componente central de la gestión logística.
 
Angel explicó que, para los líderes del sector, estas tendencias no responden a modas tecnológicas, sino a señales claras sobre la evolución de las cadenas de suministro. En este escenario, la capacidad de integrar datos de distintas fuentes, analizarlos en tiempo real y convertirlos en acciones concretas es uno de los principales diferenciadores operativos. La visibilidad, en ese sentido, se articula con otros procesos como la planificación, la ejecución y el control del transporte. Inteligencia artificial aplicada a la toma de decisiones
 
La inteligencia artificial se perfila como uno de los principales habilitadores de la logística en 2026, no tanto por su capacidad de automatizar tareas, sino por su impacto en la calidad y velocidad de las decisiones. Su aplicación se concentra en áreas clave como la optimización dinámica de rutas, la predicción de la demanda y la identificación de oportunidades para reducir costos operativos.
En el caso de la optimización de rutas, los sistemas basados en IA permiten ajustar recorridos en función de variables como el tráfico, las condiciones climáticas o los bloqueos viales, lo que contribuye a mejorar los tiempos de entrega y el uso de los recursos. En paralelo, los modelos predictivos ayudan a estimar volúmenes de despacho y patrones de consumo, facilitando una planificación más precisa y alineada con la demanda real.
 
Otra de las aplicaciones relevantes de la inteligencia artificial es la generación de recomendaciones orientadas a reducir costos por kilómetro recorrido, por hora de operación o por vehículo, a partir del análisis de grandes volúmenes de datos históricos y en tiempo real. De acuerdo con McKinsey, la implementación de IA en el transporte puede reducir entre un 5% y un 15% los costos logísticos, dependiendo del nivel de madurez tecnológica de cada organización.
 
Estos desarrollos han llevado a que la inversión en soluciones tecnológicas para la logística deje de considerarse un gasto operativo y pase a formar parte de las estrategias de sostenibilidad y escalabilidad de las empresas. La incorporación de plataformas especializadas permite estandarizar procesos, mejorar el control y facilitar el crecimiento sin perder visibilidad sobre la operación. 
 

Logística ultrarrápida y experiencia del cliente

El crecimiento del comercio electrónico y el cambio en las expectativas de los consumidores han impulsado modelos de logística orientados a entregas cada vez más rápidas y flexibles. Las opciones de despacho el mismo día, al día siguiente o en ventanas de una a dos horas están acelerando la adopción de esquemas de logística hiperlocal, que incluyen microalmacenes urbanos, dark stores y centros de distribución de proximidad.
 
Estas configuraciones buscan acercar el inventario al consumidor final y reducir los tiempos de entrega, al tiempo que plantean nuevos desafíos en términos de coordinación, control y costos. Según proyecciones de crecimiento del retail digital (GPC+1), esta tendencia continuará expandiéndose en 2026, impulsada por consumidores que priorizan no solo el precio, sino también la rapidez, la conveniencia y la flexibilidad en la entrega.
 
En este contexto, la experiencia del cliente se integra de manera directa con la operación logística, ya que los tiempos de despacho, la visibilidad del pedido y la capacidad de respuesta ante incidencias influyen en la percepción del servicio. La adopción de tecnologías que permitan coordinar múltiples puntos de entrega, gestionar inventarios distribuidos y ofrecer información en tiempo real se vuelve un componente estructural de los modelos logísticos emergentes.
 
“La inversión en logística pasó de ser un gasto para convertirse en una necesidad”, señaló Angel, al referirse a la implementación de soluciones tecnológicas que permiten construir operaciones más inteligentes, escalables y alineadas con un mercado en transformación constante. Para 2026, la consolidación de la digitalización logística se presenta como un proceso en curso, marcado por la integración de datos, la automatización de decisiones y la adaptación a nuevas dinámicas de consumo.
 
 

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